Preparación para el Rosario por la Paz: Hijas Católicas de las Américas
Las Hijas Católicas de las Américas (CDA) se fundaron en Utica, Nueva York, en 1903. John E. Carberry y un […]
Las Hijas Católicas de las Américas (CDA) se fundaron en Utica, Nueva York, en 1903. John E. Carberry y un […]
En la primavera de 1886, una violenta tormenta sacudió la corte real de Buganda, en la actual Uganda. El rey
La tarde del 21 de agosto de 1879, una lluvia torrencial azotó las ciénagas del condado de Mayo. Tan solo
En todo el interior de Australia, las familias trabajadoras vivían dispersas a lo largo de miles de kilómetros de zonas
El 30 de agosto se celebra la fiesta de Isabel Flores de Oliva, más conocida como Santa Rosa de Lima, una de las más queridas santas del Perú, quien también es la patrona del país, la policía nacional, y las Filipinas. ¡Conoce su vida y descarga una plantilla para escribirle una carta!
María, al dar a luz a su Hijo, el Salvador de la humanidad, abre de par en par las puertas de la victoria celestial. Por ello, donde por la fe reina María, aún en medio de la humildad y el dolor, también llegará la victoria del Reino de Dios a quienes le permitan gobernar en sus vidas, regocijándose en el amor maternal de la Reina enaltecida por su Hijo, el Salvador del mundo.
En un rincón sereno de la región de Borgoña, Francia, un joven monje, movido por una pasión inquebrantable por la fe, se convertiría en una de las figuras más influyentes de la Edad Media. Ese monje era Bernardo de Claraval, quien, con su fervor y sabiduría, dejaría una huella imborrable en la historia de la Iglesia.
Conozcamos mejor la Solemnidad de la Asunción de María. La Asunción de María es una celebración muy importante en la
El sacrificio del Padre Kolbe no pasó desapercibido. Muchas personas se sintieron conmovidas y movidas a dar de sí mismos por los demás; algunos incluso ofrecieron sus vidas por otros.
La vida de Clara nos enseña a ser humildes, a creer sin desmayar en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, que Él es capaz de vencer a nuestros más terribles enemigos, y que el sufrimiento ofrecido a Jesús es fuente de santidad.