4 tips para vivir Pentecostés todos los días como María
Pentecostés no es solo una celebración del calendario. Es una invitación. Es fuego real. Es vida nueva. Y María, la […]
Pentecostés no es solo una celebración del calendario. Es una invitación. Es fuego real. Es vida nueva. Y María, la […]
Desde el nacimiento de la Iglesia, el misterio de la Visitación de María a su prima Isabel, era venerado por
La intercesión de María Auxiliadora es importantísima en los tiempos que vivimos. San Juan Bosco, fundador de los Salesianos, promovió
Corría el año 1872 cuando, en Pontecurone, Tortona, nacía el hijo de Victorio y Cariolina Orione. El pequeño Luis creció
En el corazón de la Ciudad de los Reyes, resguardada en un santuario de fe y devoción dentro de nuestra
María es Madre de Dios, no porque lo haya engendrado en la eternidad sino porque lo engendró hace más de 2000 años en la Encarnación.
El dogma de la Inmaculada Concepción -una enseñanza revelada por Dios a la Iglesia- quiere decir que la Virgen se formó y nació sin pecado original.
En la presentación en el Templo, a la acción de gracias, le sigue un acto de consagración, de ofrecimiento de la vida a Dios. Por eso hoy contemplamos la dedicación total de María a la voluntad de Dios.
La Devoción a la Virgen del Rosario fue instituida en 1571 en Europa. Por aquel entonces, los musulmanes controlaban el mar mediterráneo y se alistaban para invadir la Europa Cristiana. Los reyes católicos estaban desunidos; por lo que eran blanco fácil de los enemigos.
Nuestra Madre de la Merced nos quiere llevar a su Hijo, nos espera para abrazarnos y mostrarnos el camino a la libertad. Como en las bodas de Caná, nos dice todo el tiempo «haz todo lo que Él diga». Ese es el camino a la libertad, la libertad de los hijos de Dios.