
¿Has escuchado el nombre de San Patricio? ¿Sabes por qué se le asocia con los tréboles? ¿Conoces la leyenda de las serpientes? Te contamos esto y más en este artículo.
Patricio nació en el seno de una familia cristiana en lo que hoy es Gran Bretaña, a finales del siglo IV. cuando era joven, fue capturado por piratas y llevado a Irlanda como esclavo. Después de unos seis años realizando la labor de pastor para su amo, logró escapar y regresó a su hogar.
Una vez en su hogar, Patricio retomó los estudios del cristianismo, y posteriormente fue ordenado sacerdote. Pero una visión lo inspiró a volver a Irlanda, donde, ya nombrado obispo, se dedicó a predicar el cristianismo y establecer comunidades cristianas. Una característica notable en san Patricio fue que respetaba las tradiciones y costumbres locales, y buscaba maneras de aprovecharlas para ayudar a las personas a conocer a Jesús.
Se cuenta que San Patricio usaba el trébol como ejemplo para explicar la Santísima Trinidad a la gente: la Santísima Trinidad es el misterio de un solo Dios en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. San Patricio mostraba cómo, así como el trébol tiene tres hojas pero sigue siendo una sola planta, Dios es uno, pero tiene tres personas. Por ello, el trébol es un símbolo de San Patricio y de su enseñanza sobre Dios.
Se dice también que San Patricio, mientras predicaba en Irlanda, enfrentó a muchas serpientes, que simbolizaban el mal y la paganismo. Según la leyenda, él utilizó su fe en el poder de Dios para ahuyentar a todas las serpientes de la isla, y desde entonces, no ha habido serpientes en Irlanda. Si bien los científicos concuerdan en que en realidad jamás hubo serpientes en Irlanda, esta leyenda ejemplifica el arduo esfuerzo de San Patricio para alejar a las personas del pecado y la maldad, y preparar comunidades basadas en el amor y la misericordia de Dios.
Hoy en día podemos aprender de la enseñanza de San Patricio acerca del trébol: que nuestras familias, conformadas por personas de temperamentos y actitudes diferentes, estén siempre unidas en el amor, el perdón y la misericordia.
