
¡Esta Semana Santa, prepara con tu familia un altar para tu hogar!
Imagina que acabas de terminar un día particularmente estresante. Los niños pelearon por la mañana, tu jefe te reclamó por algo que hiciste (o no hiciste), la cena que preparaste con tanto esmero se quemó, tu mascota hizo pis en tus pantuflas… Pero ahora que ha caído la noche, entras a la capilla y allí, el huracán que hay en tu mente por todo lo que has vivido, se disipa y en su lugar sientes esa paz que sólo puede venir de Dios. Ahora imagina que no necesitas salir de tu casa, pues tienes un espacio, en tu misma sala de estar, que cumple esa misma función de ayudarte a encontrarte con Dios. Pues bien, ¡lo puedes hacer! Y además puede ser una excelente oportunidad para compartir lindos momentos en familia.
¿Qué es un altar familiar?
Si bien Dios está presente en todo lugar, hay espacios que están marcados por una espiritualidad más profunda, ya sea porque así Dios lo ha designado (como por ejemplo el lugar donde se le apareció a Moisés, “quítate las sandalias, porque el suelo que estás pisando es tierra santa”) o porque estimulan nuestra espiritualidad, a nivel personal o comunitario. En este sentido, la colocación y disposición de ciertos objetos e imágenes, conforma lo que llamamos un “altar familiar” que nos ayuda a crear este “ambiente espiritual”.
¿Cómo preparar un altar familiar?
En primer lugar, tendremos que encontrar un espacio que sea apropiado. Esto no es complicado; puede tratarse de una mesita de esquina, una repisa, la parte alta de un mueble… Es recomendable que no tengamos elementos distractores demasiado cerca (TV, radio…). Podemos colocar como base un pequeño mantel para darle un aire más solemne. Los siguientes elementos que conformen nuestro altar familiar dependerán más de la espiritualidad y vocación de cada persona. Algunos elementos que consideramos infaltables son:
- Una Cruz;
- Una Biblia;
- Una imagen de la Virgen María;
- Un cirio o vela;
- Un Rosario;
- Agua bendita;
- Flores
Procuraremos disponer estos objetos de tal manera que todos nos sean visibles, y que al contemplarlos susciten en nosotros serenidad, paz y deseo de cercanía con Dios.
Preparar el altar en familia
Para el momento de preparar nuestro altar, es bueno que todos en la familia aportemos, dando ideas, opiniones, aportando imágenes u otros objetos… Podemos poner música religiosa, para entrar en un ambiente espiritual. Si disponemos de incienso, podemos encenderlo, así como también podemos iluminar el espacio con una vela. No hay reglas o guías exactas sobre cómo armar o preparar un altar familiar en casa, por lo que serán momentos muy espontáneos y sinceros. Lo más importante es que sea un tiempo de compartir en familia, en el que puedan todos disfrutar juntos, y empezar a abrirse a la espiritualidad que se forma alrededor del altar familiar.
La familia alrededor del altar
Vale recalcar que el altar por sí solo no basta para tener una vivencia familiar. Por ello, estas son algunas prácticas que recomendamos:
- Tener una oración corta (Padre Nuestro, Ave María, Gloria) juntos alrededor del altar, al despertar o antes de ir a dormir;
- Rezar constantemente el Rosario juntos ante el altar;
- Preparar momentos de oración familiar frente al altar en ocasiones especiales como festividades y solemnidades (Semana Santa, Pentecostés, Domingos de Adviento, Navidad…);
- Presentar ante el altar familiar las necesidades y peticiones de los integrantes de la familia, sus amigos y conocidos (estudios, trabajo, salud, familia…)
Ten presente que, en la medida en que se reúnan alrededor del altar con frecuencia, se irá volviendo parte de su espiritualidad. Esto no sólo les ayudará a crecer en su oración y su fe, ¡sino que seguramente traerá más unidad para tu familia!
